Filosofía Moderna

 


Filosofía Moderna


La Edad Moderna significó un giro en el pensamiento no solo filosófico sino también científico y religioso. La Filosofía Moderna inicia tradicionalmente con René Descartes,  no obstante, en la intención de inferir el significado propio de la modernidad, se hace necesario un estudio de lo que fueron sus antecedentes históricos como ser el Humanismo y época Renacentista.


Qué es el Humanismo 


El humanismo fue un movimiento intelectual el cual inició en Europa a mediados del siglo XIV. Su desarrollo se prolongó a lo largo del siglo XV dando paso así al Renacimiento, mismo que floreció en Italia durante el siglo XVI y que fue, a su vez, el camino que la historia siguió hasta la  consumación de la edad moderna, época  que transcurrió entre los siglos XVII, XVIII y XIX de nuestra era.




El humanismo como movimiento Intelectual 


La "paideia" es el término griego que refiere a la educación y formación del hombre en donde la poesía, la retórica, la historia y la filosofía juegan un papel protagónico. Fueron los escritos y las obras clásicas del período Greco-latino lo que llamó la atención en esta época considerando los tratados del período clásico  como paradigmas de la formación y educación del hombre. 


La educación comienza a centrarse entonces no sobre las bases de lo que significó la Edad Media, a saber, sobre aquellos tratados propios de la Patrística y de lo que fue la Escolástica, sino sobre aquellos escritos propios de la época clásica, así, la educación se centra nuevamente en el hombre, y posteriormente en la  naturaleza, dejando a un lado los temas que abarcaron el Medievo los cuales  refieren a Dios y a la argumentación sistemática de la fe.


Si deseas profundizar sobre lo que significó la Edad Media en la historia de la Filosofía puedes dar clic al siguiente enlace →  Filosofía Medieval


El humanismo centra entonces su atención en el hombre y fue la caída de Constantinopla en 1453 lo que fomentó en Occidente el interés por la literatura clásica, esto motivado por la migración de los sabios de Oriente o doctos bizantinos a Occidente donde la enseñanza de la lengua griega se volvió un factor necesario en el retorno hacia aquella literatura.

 

"Como conclusión, diremos que la señal distintiva del humanismo consiste en un nuevo sentido del hombre y de sus problemas: un nuevo sentido que halla expresiones multiformes y, a veces, opuestas, pero siempre llenas de contenido y con frecuencia muy originales. Este nuevo sentido culmina en las celebraciones teóricas de la dignidad del hombre como ser en cierta forma extraordinario con respecto a todo el resto del cosmos, como veremos más adelante." (Geovanni Reale y Dario Antiseri, Historia de la Filosofía, del Humanismo a Descartes, Editorial Herder, pág. 10)



El Renacimiento 


El humanismo como hemos visto trata sobre la educación y el retorno a los clásicos que subrayan la dignidad del hombre, haciendo del hombre el centro de reflexión de la filosofía. 


Con el Renacimiento continúa la intención de situar -desde sus inicios- al hombre como centro de reflexión del pensamiento, culminado con el interés cognitivo hacia la ciencia y hacia la observación inductiva de la naturaleza. 


"El Renacimiento representó una época distinta tanto de la medieval como la moderna (que comienza con la revolución científica, esto es, con Galileo), del mismo modo que hay que buscar en la Edad Media los orígenes del Renacimiento, también hay que buscar en el Renacimiento los orígenes del mundo moderno, es más, el epílogo del Renacimiento lo marca la propia revolución científica" (Geovanni Reale y Dario Antiseri, Historia de la Filosofía, del Humanismo a Descartes, Editorial Herder, pág. 11)


Con el Renacimiento inicia, por ende, el camino hacia un nuevo tipo de conocimiento, ya no centrado en la tradición del Medioevo, sino más bien enfocado en lo que fue anteriormente de interés para la filosofía clásica, a saber, todo lo tratado sobre el hombre y la naturaleza, con el agregado intencional de que la ciencia será ahora el instrumento necesario hacia un conocimiento inductivo de la realidad.


Es así que, esta etapa de la historia, se entiende como el puente de transición de dos épocas distintas, la Medieval y la Moderna, pero que contiene características propias.


Cuáles son las características del Renacimiento 


El Renacimiento como actividad intelectual contiene características de las cuales subrayamos las siguientes: 


1 Un interés marcado en el estudio de la literatura y filosofía clásica del período Greco-latino


2 Se exalta la dignidad del hombre como centro de reflexión del pensamiento


3 El interés sobre la naturaleza no es resuelto de manera deductiva, sino de forma inductiva. Su intención no se reduce solo a la observación de los fenómenos sino también en su experimentación.


4 La inducción de los fenómenos devela la teoría heliocéntrica del sistema solar propuesta en 1543 por el astrónomo Nicolás Copérnico, y confirmada posteriormente por Galileo en 1632, efectuando así una ruptura en la tradición ptolemaica y aristotélica que visualizaban el sistema solar de manera geocéntrica.


5  El descubrimiento de América acaecido en 1492 significó una nueva visión del mundo y una expansión de nuevas rutas comerciales.


6 El teocentrismo medieval es sustituido por un antropocentrismo que sitúa al hombre como centro.


7 Con la invención de la imprenta en 1450 por Johannes Gutenberg las ideas que marcaron la realidad del momento fueron expandidas a lo largo de Europa facilitando así la dilatación del pensamiento.


8 La reforma protestante de 1517 dio inicio de un movimiento religioso que resalta la autonomía de conciencia la cual será vital para entender la subjetividad con la que la Edad Moderna será caracterizada.


9 El espíritu religioso propio de la Edad Media es sustituido por un carácter secular el cual será el hilo conductor de toda la modernidad.


10 Los cambios y las transformaciones propias de la época servirán de base en la sustentación de la idea de progreso que marcará también el desarrollo de la filosofía durante la Edad Moderna.



Filosofía Moderna Características   

 

La Filosofía Moderna propiamente enunciada comienza tradicionalmente con René Descartes (siglo XVII), sin embargo, para muchos autores "la Filosofía Moderna comienza en el Renacimiento. Los siglos XV y XVI presentan un conjunto de ideas, de doctrinas, de tendencias, que tienen la característica común de ser una reacción contra la Escolástica y la Iglesia, cuando no contra el cristianismo y toda clase de religión" (Roger Verneaux, Historia de la Filosofía Moderna, Editorial Herder, Barcelona 1973, pág. 11).


Los inicios de la era moderna muestran de manera sistemática una escisión en la forma y manera de concebir al mundo, ya no desde la tradición Escolástica, sino más bien desde una visión secular, apegada más en la subjetividad y en la razón. 


La autonomía de conciencia enarbolada por la reforma protestante de Lutero y Calvino en 1517 y 1534 potenciaron lo que será el hilo conductor de la filosofía en los inicios de la Edad Moderna, sobre todo con el subjetivismo avanzado de René Descartes quien reduce la existencia del hombre al cogito, es decir, al pensamiento.   


Con Descartes la realidad es sustentada en el cogito (res cogitans), el mundo exterior (res extensa) queda demostrado evidenciando la existencia de Dios como substancia o res infinita de donde las sustancias finitas tienen su principio, no obstante, a partir de Descartes, la realidad objetiva será cuestionada hasta el punto que la filosofía alcanzará dentro de la modernidad la conjugación de un idealismo extremo que define el conocimiento del mundo exterior como fenómeno (Kant) o expresión de la razón o espíritu absoluto (Hegel).  


El sujeto es, en Descartes, fundamento de todo conocimiento verdadero, y la filosofía centrará en la razón la sede del saber como soporte de la episteme, característica que marcará la Historia de la Filosofía Moderna.


Este carácter subjetivo de la edad moderna subrayó una tendencia que marcó un desbordamiento hacia el  individualismo que hizo proyectar en la acumulación de capital y en el espíritu liberal el prestigio que el hombre moderno debía alcanzar. Sobre todo por la idea de progreso que fue subrayada con mayor énfasis durante el siglo XIX tras la Revolución Industrial (1760) y Revolución Francesa (1789) que marcaron asiduamente la época en cuestión. 


En cuanto a la Filosofía, tres fueron las corrientes de pensamiento que caracterizaron la época, es decir, la estructura moderna del pensamiento y del saber filosófico.



Corrientes Filosóficas de la Edad Moderna 


La Edad Moderna se caracteriza por construir una filosofía que centra su interés en desarrollar una teoría del  conocimiento, es decir, despliega un pensamiento centrado en  la adquisición de la ciencia, líneas de juicio cognitivo que velarán por los límites del conocimiento y las formas adecuadas en la adquisición de la verdad o del auténtico saber.


El Racionalismo 


El racionalismo es la corriente filosófica que como su nombre lo indica defiende el origen del conocimiento en el ejercicio deductivo de la razón, aquí, la metafísica imprime un rol relevante en el desvelamiento de la verdad y el auténtico saber, sus representantes frecuentes son: René Descartes, Baruch Spinoza y Gottfried Leibniz, filósofos que defienden la existencia de ideas innatas como principio natural e intuitivo de la verdad y legítima ciencia. 


El Empirismo 


Contrario al racionalismo, el empirismo filosófico promueve un conocimiento intuitivo no sustentado en la razón, sino en la intuición sensible. Serán entonces las ideas que brotan de la experiencia, o la impresión sensible, las que sustentarán el auténtico saber y el camino hacia la verdad. Aquí la metafísica es sometida a examen y los conceptos de sustancia son cuestionados, así como los presupuestos de orden metafísico. Como representantes del empirismo tenemos a John Locke, George Berkeley y David Hume.


El Idealismo 


El idealismo dentro de la Edad Moderna es estructurado como idealismo trascendental e idealismo absoluto, Immanuel Kant será quien propondrá un idealismo trascendental, es decir, una teoría del conocimiento centrada en el sujeto donde el saber es encausado a partir de la experiencia sensible pero sometida a juicios o categorías del entendimiento. Kant, realiza una síntesis entre el racionalismo y el empirismo, pero la realidad cognoscible queda, a juicio suyo, reducida a fenómeno sosteniendo que la "cosa en sí" o noúmeno es en sí mismo incognoscible.


Diferente es el Idealismo absoluto de Hegel, quien afirma que el sujeto cognoscente es el espíritu absoluto y que la realidad cognoscible se contiene en el mismo espíritu, estableciéndose  en el idealismo hegeliano un principio de identidad entre pensamiento y realidad. Lo que nos hace juzgar que en la filosofía de Hegel no existe límite en cuanto al conocimiento, juicio que se desprende de la máxima hegeliana que afirma que "todo lo que es real es racional, y todo lo que es racional es real" (Roger Verneaux, Historia de la Filosofía Moderna, Editorial Herder, Barcelona 1973, pág. 221).


En síntesis la Filosofía Moderna encierra un hilo conductor común donde el conocimiento se vuelve en tema y tarea del saber filosófico en donde la razón adquiere un papel protagónico. La interpretación teológica de la realidad es sustituida así por una explicación secular de la misma. 







   

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